Después de la Marea Rosa en América Latina, sube la Marea Blanca.

Por: Fernando Jeannot.

      Estamos en el tiempo crepuscular de la Marea Rosa en América Latina, pero también en el de la subida de la Marea Blanca personalizada en la derecha económica, política y social.

        La siguiente tabla resume tal ascenso.

La subida de la Marea Blanca en América Latina.

Pais.Gobernantes.Ejes reales del programa de gobierno.
ArgentinaJavier Milei.Ajuste fiscal radical, privatizaciones, bandas cambiarias, bajar inflación, alianza con EE. UU e Israel.
Bolivia  Rodrigo Paz.Ideológica y políticamente, la administración Rodrigo Paz es de centro derecha, cuyos ejes políticos económicos son la eliminación de subsidios y la aplicación de medidas de austeridad. Paz representa una transición hacia un enfoque pragmático y moderado de ajuste estructural, pero no puede catalogarse como un giro pleno hacia la derecha tal como sucede en Argentina o Chile.
ChileJosé Antonio Kast.Seguridad pública, combate a la inmigración ilegal, crecimiento económico, reducir tamaño del Estado gobierno.
EcuadorDaniel Noboa.Seguridad de las inversiones privadas, atraer creciente financiamiento externo, estabilidad fiscal, erradicar populismo correísta.
El SalvadorNayib Bukele.Seguridad pública con base en monopolio violencia gubernamental y perpetuación en el poder para instaurar la seguridad alimentaria, el impulso tecnológico, la modernización logística, y mejorar las remesas.
HondurasNasry Asfura.Austeridad fiscal, descentralización, atracción inversión privada extranjera, fortalecer seguridad pública.
ParaguaySantiago Peña.Centro derecha liberal conservadora, estabilidad macroeconómica, captar financiamiento externo, liberalizar el gobierno y el sector público.
Perú  Dina Boluarte y sucesores.Desde diciembre de 2022, no se identificó claramente como de izquierda o de derecha en términos ideológicos; pero su gestión en el Congreso estableció una alianza con sectores conservadores y de derecha. Es razonable percibir a la administración Boluarte como de derecha debido a su apoyo parlamentario citado, a las políticas económicas de continuidad liberal, y la distancia que ha tomado respecto a las bases sociales y sindicales que respaldaban al defenestrado Castillo. Su sucesor José Jerí, gobernó apenas 4 meses antes de ser destituido por el Congreso. José María Balcázar fue electo el 190226 con el voto de algunos legisladores derechistas; por lo que es previsible que Balcázar reedite el giro hacia la derecha iniciado por Boluarte, aunque gobernará solamente hasta abril de 2026.

       La subida de la Marea Blanca en América Latina es el resultado no solamente de la decepción con la Marea Rosa, sino también de la fragmentación letárgica (Alain Rouquié) de una región afectada por la Incertidumbre 21, la cual promueve el oportunismo político personalizado en los falsos profetas de la derecha.

        La confrontación izquierda versus derecha es de antigua data, pero la subida de la Marea Blanca explora el vergonzoso e inédito principio de apoyar la violación del estado de derecho internacional, de la soberanía nacional, y de la letra y el espíritu de las Naciones Unidas.

        Acreditados representantes de la Marea Blanca en América Latina tales como Javier Milei, Daniel Noboa, Nayib Bukele, Santiago Peña o José Antonio Kast, celebraron la captura militar de Nicolas Maduro considerándola la mejor noticia que pudo registrar nuestro extremo occidente latinoamericano evidenciando su naturaleza autoritaria, la cual es una contumaz enemiga de la democracia.

        En vez de impulsar la integración latinoamericana, la subida de la Marea Blanca empuja a los nacionalismos excluyentes mediante el denominador común de la obediencia y sometimiento a los EE. UU trumpistas. 

        La Marea Blanca AL se basa en acción social afectiva (Max Weber) en el sentido de «especialmente emotiva, determinada por afectos y estados sentimentales». “Actúa afectivamente quien satisface su necesidad actual de venganza, de goce o de entrega, de beatitud contemplativa o de dar rienda suelta a sus pasiones del momento (sean toscas o sublimes en su género)» (Ibidem); por lo que constituye un populismo de derecha.

Como resumen de la Marea Blanca AL, podemos decir que es un retorno del fracasado ajuste estructural latinoamericano del siglo 20; o sea: apertura, desreglamentación y privatización, esta vez del siglo 21.

Tras un ciclo de gobiernos inútiles de la Marea Rosa, según Eduardo Frei Ruiz-Tagle, varios países han optado por la Marea Blanca AL queriendo creer que la misma resolverá cualquier crisis económica y la inseguridad pública sin ningún daño colateral, particularmente el social.

Esta voluntad creacionista que abraza a las soluciones milagrosas, es una clara manifestación de la fragmentación letárgica, pero no de ningún progresismo de la derecha económica, política y social.

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